martes, 13 de diciembre de 2011

Perder los papeles

Es probable que en un futuro cercano las máquinas piensen.

Pero de lo que estoy absolutamente convencido es de que hoy por hoy tienen, simple y llanamente, mala idea.


Hoy tenía que imprimir en casa el texto de una obra de teatro que el profe de escenografía nos había encomendado. Bien. Dado que el libreto es de cincuenta páginas me he creído muy listo y he pensado que podría ahorrar papel si imprimía por las dos caras.

Dado que mi impresora no tiene módulo a dos caras sólo se trataba de seleccionar las páginas impares, imprimirlas y entonces colocarlas en el alimentador (en la posición correspondiente) y proceder del mismo modo con las páginas pares.

Sencillo, no?


Los cojones.

Por algún misterioso motivo, la tirada de las páginas impares la ha hecho de la primera página a la última, pero la impresión de las pares la ha hecho en sentido inverso. Se ha liado un follón monumental pero por suerte me he dado cuenta más o menos a tiempo.


Entonces he colocado las páginas en el alimentador de atrás para delante y le he vuelto a dar a imprimir a las páginas pares. De nuevo, cuando me he querido percatar, la impresora en algún momento ha omitido una de las páginas del rango y todo el invento se ha vuelto a escogorciar de nuevo, a lo que he vuelto a interrumpir la impresión cuando ya llevaba unas cuantas copias en danza.


Al final he procedido con el método Miyagi "dar-cera-pulir-cera", consistente en imprimir una hoja, darle la vuelta, colocarla en el alimentador e imprimir la siguiente por la cara de detrás. No tiene pérdida. Sólo hay que estar pendiente de la máquina, que parece ser que tiene déficit de atención.

El resultado de mi tentativa de ahorro se ha traducido en:

-Papel: 37 folios utilizados + 5 que he tenido que tirar a la basura = 42 folios. Desperdicio total en celulosa: 17 folios (siendo el objetivo ideal 25)


-Tinta: 50 caras correctas + 30 caras que no me sirven de nada = 80 caras impresas. Desperdicio de caras impresas: 30 
(siendo el objetivo ideal 50)

Debo reconocer que a pesar de tener claro el concepto de huella ecológica, el epic fail ha sido digno del primo de Rajoy.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Desafío extremo: anchoas radioactivas

Esta noche, lo que tenía que ser una anodina cena se ha convertido en un desafío extremo que ni siquiera Bear Grylls se hubiera atrevido a llevar adelante.

Soy una persona con una determinación ferrea (a veces sí, a veces no) y cuando digo que me apetece zamparme unas rodajas de pan tostado con anchoas pues voy y lo hago.

Que el envase pone "manténgase en frigorífico" y la lata lleve un par de meses en un armario de la cocina no es obstáculo suficiente.

Yo mismo me he dicho que mientras el producto no esté caducado, es poco probable que haya repercusiones médicas.

Ahora, que a su vez el envase avise de que debe consumirse preferentemente antes de Diciembre de 2011, es algo que le añade emoción al conjunto.

Porque, cuando dice antes de Diciembre, ¿significa antes de que empiece el mes o de que se acabe? Marcará este matiz la diferencia entre la vida y la taza del váter?

¿Por qué las anchoas necesitan un entorno refrigerado cuando están preservadas en aceite? ¿Es el aceite del Hacendado de oliva, girasol, motor o de culturista? ¿Por qué dice la caja que esto es una semiconserva? O conserva o no conserva! La indecisión del señor Mercadona me tiene en vilo.

Todas las respuestas a casi todas estas preguntas en mi próximo libro: "Mi primer lavado de estómago".

sábado, 10 de diciembre de 2011

Found'n'Post: el carretillero aparca de nuevo

Ayer por la tarde, yendo hacia Casaramona (el bar de alterne no, la fábrica modernista), me encontré con esta estampa poco frecuente:

Bueno, pensé, ¿y por qué no? El único peligro lo tiene el coche de delante, pues como deje poco espacio para maniobrar, yo soy el carretillero y no dudo de hacerme sitio con las palas del toro.

Aparte de eso, es como dejar aparcado el descapotable en plena calle.

viernes, 9 de diciembre de 2011

Un clérigo islámico prohibe que las mujeres toquen frutos fálicos

Esta semana un clérigo islámico ha llegado él solito a la inquietante conclusión de que las frutas como los plátanos, los pepinos o las zanahorias guardan un parecido más que razonable con el órgano sexual masculino. Por esa misma razón ha hecho un llamamiento indicando que las mujeres no deberían tocar ni estar cerca de estos frutos del mal.
"Dicen que es para que no tengamos pensamientos pecaminosos", dice una señora detrás de un velo, "pero la realidad es que no quieren que luego comparemos".

En efecto, un estudio del Instituto del Comportamiento Sexual de Abu Dhabi publicó unos datos preocupantes para la comunidad islámica: los musulmanes tienen el pene pequeño y están constantemente enojados por ello.


El clérigo, del cual se desconoce su nombre (probablemente porque tiene el pene muy corto), ha explicado que las mujeres, con tal de que no tengan deseos sexuales inapropiados, deberán solicitar la ayuda de un hombre cercano para que se encargue de cortar la fruta antes de servirla en el plato.


Varias asociaciones feministas están de acuerdo con la medida siempre y cuando los hombres vayan a comprar ellos mismos las frutas al mercado, tarea tradicionalmente encomendada a las mujeres.

Los hombres se han mostrado totalmente en contra ya que ello rebaja su hombría y los propietarios de los puestos de los mercados han entrado en modo de pánico pues se les han empezado a poner los plátanos maduros porque nadie quiere ir a por ellos.


Finalmente el clérigo se ha desentendido de dicha cuestión y ha declarado que "el tema de la operativa es una decisión a adoptar entre las mujeres y Dios".

Dios, como de costumbre, no sabe no contesta.

martes, 6 de diciembre de 2011

Las mentirijillas se escriben con letra pequeña

El otro día, una tal Mireia Martínez Lozano tuvo el atrevimiento de mandarme una carta en calidad de Directora del Mercado Residencial y Pequeño Comercial de mi compañía de gas.

En la carta se destacan las bondades y ventajas de un autoproclamado Plan de Ahorro Online. Podremos dar las lecturas del contador a través de internet, se eliminan las facturas en papel y toda la información que precisemos estará al alcance de un solo clic. A cambio de ello me descontarán un 5% en el fijo del gas, ¿qué más se puede pedir?

A fin de que el mensaje llegue directamente a mi hipotálamo, me colocan un enorme 5% en un lugar prominente de la hoja y para acabar de decidirme me seducen con la posibilidad de que me toque en sorte un iPad, perfectamente representado en una fotografía a todo color.


Ésta es la carta en cuestión:

Y ahora, analicemos.

Hago un primer barrido visual sobre el texto en busca de letra pequeña y otros elementos sospechosos.

Localizo un asterisco junto a la mención "totalmente gratis". Para beneficiarse del descuento hay que darse de alta obligatoriamente en la página web de la compañía. Para consultar el resto de condiciones hay que acceder a una dirección de internet. Bien, vamos hacia allá.

En la página de marras hay que buscar un enlace chiquitito chiquitito en un rinconcillo de la pantalla para que nos redirija a las condiciones del plan de ahorro on-line. Finalmente en un documento pdf se explica que las condiciones del plan entran en vigor a partir de la fecha de alta en el servicio y se mantienen vigentes hasta el 16 de enero de 2012.

Perfecto, ya no necesito saber más.

Este Plan de Ahorro es perfecto... para la compañía del gas!

Para empezar, el descuento sólo se aplica sobre el término fijo de la factura. Es decir que, independientemente de si gasto mucho o poco gas, el 5% será siempre sobre una misma base que en mi caso es de... ajá! 8 euros. Abro el excel y me da la vertiginosa cantidad de 0,40€. Bueno, es un detallico.

Sigo. Si los términos de la promoción se mantiene hasta enero de 2012, y la facturación con la compañía del gas es de carácter bimensual significa que los 40 céntimos me los descontarán de una sola factura. Entender que la promoción sigue más allá de enero o que incluso es para siempre es poner palabras donde no las hay.

Y con todo esto, los del gas se ahorran imprimir las facturas (que seguramente yo seguiría imprimiendo en casa), de mandar las cartas correspondientes, e incluso de mandar a una persona a realizar la lectura del contador, que para eso nos habremos dado de alta, para facilitarles nosotros mismos el trabajo.

En resumen, en mi pueblo y en otros muchos, a esto se le dice hacer de puta y poner la cama.

sábado, 26 de noviembre de 2011

El Rey: una más

Su Majestad, el Rey Don Juan Carlos cede su imagen a la campaña contra el maltrato.
Las sospechas se dividen entre el mayordomo y su yerno, que últimamente está un poco nervioso.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Votando nulo se obtienen los mismos resultados; seamos creativos!

Amigos, hoy es el día que muchos consideran decisivo para el futuro de nuestro país. Hoy el pueblo habla y lo que diga va a misa.

Claro, claro... yo es que me descojono!


Llevo 20 años participando en el circo democrático y con el devenir del tiempo he constatado que esto es una mera pérdida de tiempo: salga quien salga, gana la banca.

Así que si salen elegidos los clicks o los airgamboys, gobernará la presidenta de Alemania, el primer ministro francés y el capitoste del Banco de Santander. Al que resulte vencedor de estos comicios, le dejarán ser el portavoz... de las malas noticias, claro.

Así que, puestos a votar tontamente, lo haremos creativamente. Espero que por lo menos los ciudadanos puteados en la mesa electoral se arranquen una sonrisa y puedan llegar a casa diciendo: "Hoy un perturbado ha metido esto en los sobres".

Que viene a ser lo siguiente.

Este del chorizo es una adaptación de uno que vi pajareando por la red. Con la ayuda de Photoshop he incorporado el eslogan superior y he modificado el logo de abajo (ponía 'vota chorizo').

La papeleta para las cortes es 100% cosecha propia, está diseñada con Illustrator y creo que plasma lo que mucha gente piensa.

Y como digo siempre en estos casos: que gane el menos peor!

jueves, 17 de noviembre de 2011

Found'n'Post II: me lo envuelve para llevar, por favor

Siguiendo con la racha de urinarios orientales, el sábado pasado tuve la oportunidad de conocer los servicios de El Pato Loco, el típico bar regentado por emprendedores chinos.

Salíamos del cine después de ver 'No habrá paz para los malvados' cuando fuimos a echar la tertulia cinéfila con los amigos en este marco incomparable. A la que subí a la zona VIP del bar para cambiar el aceite a las bujías pude comprobar que ni paz ni pis.


Técnicamente imposible.

La sutilidad del propietario para indicar sin palabras que el urinario estaba fuera de combate me dejó francamente impresionado. Siendo un poco maligno, se puede decir que el urinario no tenía papeles.

Puedes encontrar el Pato Loco en la
calle Aribau, 18 de Barcelona.

martes, 15 de noviembre de 2011

Found'n'Post I: Tapas japonesas

Lo que no vi en tres semanas viajando por Japón, lo he encontrado en un restaurante nipón en Barcelona.

Se trata de un urinario un tanto desconcertante para lo que viene a ser el español medio. Entre otras cosas porque cuando entras en un lavabo de 1m2 y cierras la puerta, no esperas encontrarte otra cosa que no sea la taza de váter convencional.

Una vez adivinado que no debía apoyar mis posaderas en este artefacto que colgaba de la pared (afortunadamente tampoco era el propósito de mi visita a esta dependencia del local), hice un fugaz análisis acerca de la funcionalidad del cacharro en cuestión; es decir, por qué la tapa en un urinario?




La conclusión más evidente (puesto que quien lo diseñó lo debió prever así) es que para tirar de la cadena hay que bajar la tapa, luego el concepto proviene de una mujer harta de que los hombres se dejen la tapa levantada.

Pero si aplicamos el factor humano, quiero decir el factor hombre, varón de pelo en pecho y enemigo de metrosexualidades, el sistema corre un grave riesgo de tender a la funcionalidad opuesta, que es la de ni bajar la tapa ni tirar de la cadena. Vaticino que en los próximos meses los responsables del restaurante aplicarán la famosa araña de pegatina en el interior del recipiente para que por lo menos el personal no mee fuera de tiesto.

Puedes encontrar este especimen en el restaurante Nanaya, en Avenida Diagonal 173 de Barcelona.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Antitaurinos y matavacas

A veces las papeletas para el Senado (sí amigos, esas hojas de papel salmón que no se sabe muy bien de dónde vienen y a dónde van) nos traen pequeños regalos en forma de ocurrencia gráfica, poesía visual o mensaje oculto (dependiendo de nuestro grado de agudeza, sensibilidad o paranoia, según el sujeto).

Ésta en concreto es la que nos encontraremos los electores de la provincia de Barcelona en los comicios del próximo domingo:


Para que luego digan que la política no le interesa a nadie. A mi me ha dado para hacer un post.